cullera salsa festival

volver a baile salas de baile

de este congreso podría pasarme horas hablando.

de forma más directa o indirecta, le he dedicado dos artículos: en breve, los congresos de verano… y bye bye cullera. estuve por última vez en 2016.

dado que era, o es (el bachatazo sigue allí en 2018) un congreso muy especial, podríamos decir que tiene 3 tipos de social: el del propio hotel, el de la playa, y el de la piscina.

el del propio hotel, se dividía en 3 salas: una grande con salsa, otra algo más pequeña con bachata, y otra más pequeña (creo) en la que ya no sabría decir si había kizomba. igual había una cuarta con algo de cubaneo. manda narices que he estado 3 veces con full-pass y no me acuerdo.

la grande, la reina de la noche, era donde se hacían los shows, y la que te podía atrapar hasta casi el amanecer bailando salsa. el suelo no era tarima, era gres liso, pero se giraba muy bien.

los fines de semana, al público habitual se le sumaba mucha gente de valencia y alrededores. y como he dicho en algún artículo, en levante se baila línea. en cualquier caso, yo diría que el social en general, es de línea.

las copas se pedían allí mismo, previo ticket…

la sala de bachata, por decirlo de alguna forma, estaba bajando una planta. era brutal: cientos de personas al calor del levante, en pleno mes de agosto, bachateando sin parar. la densidad de hormonas por metro cuadrado, era de las mayores que he visto en el mundo-baile.

molaba, y mucho… copas y bachata en entorno playero-vacacional. el primer año, me junté bastante con el grupo de toni, y la verdad es que me sentí mucho más cómodo bachateando que en la sala grande.

de la tercera sala, no puedo hablar demasiado. a las pruebas me remito que no sabría decir si había más bachata o kizomba, o qué es lo que había.

de ese social, recuerdo ir cambiando de sala, así a ratitos, saludando conocidos y haciendo nuevas amistades. tenía todo algo especial.

el de la playa, no sé si habrá otro congreso que lo tenga. no sé si en gandía lo lograrán, pero como dije en mi segundo artículo sobre cullera, es quizás la mejor experiencia que he tenido en mi paso por el mundo-salsa.

arrancaba el social a media tarde, entre cervezas y gente tomando el sol, que poco a poco se iban arrancando a bailar, especialmente conforme iba bajando el calor.

a partir de ese momento, empezaba a emerger una magia, un aura, un algo especial de la gente, que hacía que cada bachata, cada salsa, la bailases como si estuvieses en otra dimensión.

descalzos, en bañador… igual con una camiseta a última hora. un social de 4 horas que se te pasaba en un suspiro entre figuras y cervezas al atardecer.

el logo de este sitio web es una foto de la playa de cullera en plena ebullición salsera. tremendo el chiringuito que había en todo el medio del fregao. qué manera de hacer caja 🙂

en esa playa he visto animaciones, he hecho rueda cubana, he hecho hasta rueda de bachata… será de esas experiencias que le cuente a los más jóvenes cuando el poco pelo que me quede sea totalmente cano.

4 veces, 4… la última de ellas, fui un solo día acullera sólo para no perdérmela. sin full-pass, sin hotel (dormimos en uno que no era el sede). creo que con esto, digo todo.

me queda la piscina. qué decir de ese social… en lo personal, conservo un recuerdo muy especial por temas de grupos de amigos. pero diría que el formato era como el de la playa pero en su propia versión.

cervecitas allí mismo. gente bailando en bañador dentro y fuera de la piscina. ruedas cubanas, animaciones (estas dos, fuera de la pisci), batallas de chicas en la piscina metidas.

se iba haciendo de noche y te ibas sumergiendo poco a poco en el festival de música que iba haciendo que te dieses cuenta de que ésa, era otra de las experiencias que ni de lejos ibas a tener cuando estuvieses de vuelta en madrid.

allí, el chiringo de las cervezas estaba en la propia terraza solarium-piscina.