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Pincel Madrid

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Empiezo por Pincel porque creo que es una de las mejores salas para bailar salsa en madrid, y personalmente, la que más me ha gustado.

Desde 2002/2003 en el mundo-salsa, y abierta desde 1985… eso dice mucho.

Fantástico su espacio para para bailar. Con un público fiel que me ha parecido tener bastante nivel de baile.

Sus mesas para tomar una copa descansando, ideales para ir en grupo (o en pareja), haciendo que la noche comparta baile con conversaciones.

No he visto una cosa igual los sábados, especialmente la calidad de su música (tanto la acústica como las canciones en sí).

He estado un viernes en diciembre de 2018 y he visto muy buen ambiente con un público diferente…baile más de nivel medio… y la música con algo más de bachata. Había gente salseando en el escenario de forma espontánea. Me gustó, tuve buen feeling.

Podría pasarme horas hablando de las noches que he pasado allí con mi entorno salsero. Probablemente sea de los sitios con mejores recuerdos que guarde con el tiempo.

Con un aire especial, me he dado cuenta de ello siempre según bajas las escaleras y ves la sala de forma panorámica, con gente vestida para la ocasión.

Al estar en Húmera, y no tener fácil acceso en transporte público, siempre he ido en coche. No obstante, en el camino de vuelta hacia Madrid, siempre me ha acompañado una sonrisa de satisfacción de esas que te hace pensar que ha merecido la pena hacerse los 20 km.

Las últimas veces que he estado, han puesto más salsa y bachata que kizomba. Es de esos sitios en los que me he acercado al DJ a preguntarle el nombre de alguna canción que acaban de poner. dices: Aquí entienden de salsa. hasta los meneitos los hacen con buenos chachachás.

La palomilla (Orquesta mercado negro) que me he bailado allí más de una noche, Devórame otra vez (la original), Idilio (Willie Colón), Cancioncita de amor (Juan Luis Guerra).

Hablando en su día con uno de sus RRPP (estábamos en Cullera), me comentaba que había estado en bastantes salas de baile por toda Europa, y que no había visto nada como Pincel.

Con clases entre semana, me comentaba la gerente en diciembre 2017, que las tenían bastante llenas.

Basta con entrar en su Facebook y ver que los talleres que han dado muchos fines de semana, han sido de parejas de muy alto nivel, ya sean estas llamadas de forma puntual, o residentes.

También he visto allí, actuaciones de compañías amateur y de parejas profesionales muy buenos.

Allá por abril de 2018 me pareció ver ya, junto con su público habitual, gente muy joven de veinte y poquitos años. Eso me dijo que estaban en consonancia con la nueva generación de bailadores.

He estado las últimas veces en junio de 2018 (en su 33 aniversario) y varias veces en otoño/invierno de 2018/2019 (octubre, noviembre, enero). Ha sonado: Como siempre… de cine. de hecho, en octubre me pareció la mejor sesión desde hacía tiempo. se lo dije a su DJ…

En octubre de 2019, me pareció escuchar muchísima más salsa que bachata un sábado, lo cual me dio una noche fantástica.

De Pincel guardo los mejores recuerdos de salir a bailar en grupo de todo mi paso por el mundo-salsa.

Cena en La taberna de Moe, a 20 metros, y reservado al fondo de la sala. Tuve una temporada en la que, de seguido, nos juntábamos un gran grupo humano que nos llevaba pasar allí cantidad de sábados.

Ir a Pincel lo he considerado siempre diferente a quedar en Madrid. Nunca lo he visto para pasarse un rato a tomar una copa, si no más bien como planificar una noche salsera de principio a fin. Si tuviese que comparar lo que he visto de Palladium Nueva York a algo en Madrid, elegiría esta sala.

Han conseguido que no me canse de bailar. Cuando me han flojeado las piernas, la mezcla música/pista/acústica ha conseguido que me levante y salsee un poco más. allí escuché por primera vez el Turn off the lights (La india).

Desde que arranqué este blog, he ido bastantes veces, la salsa me ha parecido un disparate de buena.

El ambiente, el aura. desde el minuto cero, la pista con un público entregado y las mesas que poco a poco se han ido llenando de bailarines de calidad con gánas de disfrutar.

Sin fallar, sobre las 2 estaba hasta la bandera. mucha salsa (y de calidad) y bachata. kizomba de forma esporádica. sigue siendo mi sitio de referencia.

Combinando todo tipo de música: salsa dura, mambo, timba, romántica… quizás alguna que otra reggeatoneada, pero tremendo nivel en general.

Aparte de todo esto, combina la elegancia y amplitud de una sala de alto nivel con un trato cercano que le da la jefe de sala a su público. No ha habido una sola noche que no se haya acercado un momento a preguntar si estamos bien.

Ruedas, allí he bailado (y cantado) unas cuantas en la época en que salíamos los Guapea… En el reservado del fondo, en el escenario…  aparte de las que he visto cantar a los RRPP para toda la sala, haciendo varios círculos…

No sabría describir lo que ha sido esta sala para mí.