shango baila (hotel aida torrejón)

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sito en torrejón de ardóz, allí se celebró la primera edición del shango baila en 2015. y allí estuve en el social. lo recuerdo como una sala enorme, con un suelo de marmol sobre el que se bailaba muy bien. era la misma sala en el que se hacían los talleres durante el día, y la acústica era buena.

aquel social, lo recuerdo con un muy grato recuerdo. íbamos un montón de gente conocida, muchos compañeros de escuela. con buena acústica, la música fue muy cañera, mucha timba, poco romatiqueo y poca bachata. salí de allí con las piernas rotas y con cara de felicidad.

rodeando la sala, como por fuera (dentro del hotel) en pasillos, la gente bebiendo mojitos y con un ambiente muy bueno. por supuesto, cubaneo hasta decir basta.

algo tenía ese social, que después de llevar todo el día haciendo tallleres, hizo que me quedase hasta el cierre. y dichos talleres eran de guaguancó y cosas así. nada relajadito precisamente.

tendría que ver fotos para hablar de si tenía o no, mesas alrededor de la zona de baile. yo diría que sí…

a diferencia de otros bailes sociales en los que se bebe agua y cosas así, en este, tomarse un par de copas no estaba fuera de lugar. era parte del encanto de la noche. quizás no se buscaba tanto hacer 1000 giros y unos pasos libres perfectos, y sí guarachar con todas tus fuerzas.

es lo que tiene montar un sarao al más puro estilo cubano. igual no ves tantos zapatos de baile, y la gente viste un poco más informal (no todo el mundo). pero es una sensación tremenda. entre el público, había muchos cubanos.

shango baila, como congreso, es una experiencia que recomiendo a los amantes de la salsa cubana, y creo que con los años, javier monier está haciendo de él un buen nombre. para mí, aquel año fue mágico por muchos motivos.

ahora lo hace en leganés, y el social se hace en la discoteca marmey. muy buen rollo también, aunque aquella sala me será difícil de olvidar. de verdad que me gustó mucho. ancha, grande, espaciosa, con techos altos…

las personas, tendemos a magnificar los recuerdos con el tiempo. quizás me ocurra eso… no sé.