Swing Latin Sessions (Sala Yasta) Madrid

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Aunque ha sido una sesión que ha durado muy poquito, he estado un domingo en julio de 2018, y me ha gustado. en plena gran vía madrileña, está de cine para salir cenar y/o tomar algo antes o después de bailar.

Para empezar, me ha gustado tomarme un par de cervezas, cosa que no en todos los sitios se puede ya, con el precio de la entrada (en algunos es copa, cerveza, o agua… pero una).

La sala es un clásico de la noche madrileña, y sin tener la estética habitual de salón de baile, tanto la acústica como la temperatura me han parecido buenas. y la pista, tambien. Obvio que las hay de ensueño, pero yo he girado y he hecho girar todo lo que he querido (o sabido, mejor dicho).

Aparte, se puede bailar también alrededor de la pista. El suelo que la rodea da para ello.

Del público y del nivel de baile, es complicado hablar en mitad de julio, pero el que he visto, sabía bailar. Igual más cubana que línea. Hoy (insisto en que además, acaba de arrancar la sesión) ha habido público de mediana edad en su mayor parte.

Al poco de llegar yo, han hecho una rueda pequeña entre amiguetes, y al rato una de las RRPP se ha preocupado de montar una rueda para los que estábamos allí con ganas de hacerla.

La música me ha encantado. La hora y media que he estado (he llegado a las 21h), me ha parecido escuchar SBK por igual, pero tampoco sé decir si han puesto algo más de salsa y/o bachata. diría que han puesto algunos mambitos chulos.

El feeling que he tenido, aunque haya sido algo totalmente subjetivo y que podía haber variado en invierno, era el que tenía en Keeper hace ya unos años. Domingo salsero en pleno centro de Madrid, con gente más o menos conocida (en Keeper terminé conociendo mucha gente gracias a Toni, aquí hoy no conocía a prácticamente nadie), en un ambiente súper cómodo.

Cuando llevas tiempo bailando, como es mi caso, no sabes muy bien por qué, pero hay sitios que te inspiran buen rollo. No ves postureo, no ves gente estirada… este era uno de ellos.

De hecho, aunque hay domingos que el cuerpo te pide darlo todo, hay otros que te apetece una sala algo más pequeña con menos circo. Creo que me hubiese pasado por allí algún domingo si hubiese seguido abierta.