Cierra un referente - Relatos Salseros

Cierra un referente

El viernes Tropical House compartía un post desalentador en su página oficial.

Tropical House es de esas salas como Azúcar, que sitúan palabras como salsa y ritmos latinos en el imaginario colectivo de los madrileños, bailen o no bailen. Ramdall, The Host, y otras son referentes también, pero para gente del mundo-baile.

El hecho de estar actualmente en Plaza de los Mostenses (abrió en 1997 en Plaza de los Cubos), a cinco minutos andando de Plaza de España y a uno escaso de Gran Vía, hacía que miles de personas pasasen por delante de esa sala cada fin de semana, que con ese nombre necesitaba pocos calificativos.

Tropical House guardaba ese encanto de los sitios que enganchan en esto del baile a muchísima gente de todas las edades y niveles.

Con una pista en la que se giraba de cine, un público con tacones de baile y vestidos de noche, ha representado ese Madrid centro elegante que generaba cierta adrenalina al entrar.

La sala principal era preciosa, rodeada de mesas y de pequeños palcos en los que grupos de amigos y de alumnos de escuelas disfrutaban desde nivel cero hasta pro (los había). Precisamente por ese aire glamouroso en el que se podía tomar una copa y hablar además de bailar.

Aparte, sus salas accesorias, sus reservados, la sala pequeña de kizomba…

tropical house madrid - relatossalseros.wordpress.com

Salsa romántica de Marc Anthony, Luis Enrique, Rey Ruiz… clásicas de El Gran Combo, timba… bachatas comerciales, merengue. Tropical House tuvo una música extraordinaria.

Era también un espacio muy bueno para gente que había encontrado en el baile una forma de rehacer su vida y que iban a los talleres desde primera hora.

Pienso que los primeros años en el mundo-baile para muchos de nosotros, se hacen aún con zapatos, camisa, y tomando alguna copa, lejos de otros sociales más alternativos en parques y polideportivos, o de sesiones mamberas en salas pequeñas.

Además el circuito lo forma mayoritariamente gente que lleva entre uno y tres años bailando, que llega a tener un nivel medio-alto en su momento más álgido, y que lo ve como algo social, y creo que Tropical House era una sala perfecta para aficionarles.

También para mantener a un público amante del baile latino de escuela que sin más, buscaba algo céntrico.

En lo personal, tengo una escena grabada de la primera vez que entré y vi a dos bailadores haciendo un dile que no que me pareció ciencia ficción (yo estaba empezando).

Toni tuvo mesa allí para sus alumnos de todas sus clases durante mucho tiempo, lo que permitía pasar la noche con gente como Alberto, al que conocí en aquellas quedadas.

Y los Guapea también hicimos grandes noches allí, incluso una nochevieja en 2015. Para nosotros fue la época de las ruedas, de la salsa cubana, y de los principios en la línea cuando palabras como mambo ni nos sonaban aún (muchos han dejado de bailar sin que les suene).

Decía Jose Bailamisón en 2018, que cada vez quedan menos salas de baile en el centro. Yo no voy a entrar a valorar qué está pasando, pero mientras Tropical House y Parche cierran (de Azúcar no sabemos nada), ayer sábado se juntaban varios grupos de baile en una macro-quedada gratuita al aire libre.

No sé cómo va a terminar todo esto. De momento cierra otro referente.