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Salseros chancleteros y bailarines de salón

Por carácter, afinidad, o los motivos que sean, nunca he solido frecuentar los eventos salseros alternativos, pero había que probar uno…

Así que hace unos días, estuve en un sarao que organizaba La parcería, y después de unos cuantos años en el mundo-salsa, por primera vez me vi bailando en una pista en la que (y me fijé bien) sólo una chica llevaba zapatos de baile.

Si atendemos a los orígenes y apogeo de la salsa desde finales de los 60 en El barrio, Nueva York, probablemente lo que vi era lo más parecido a ello que se puede encontrar aquí en Madrid.

Sin embargo, el ambiente al que estoy acostumbrado, se parecería mucho más a lo que se vivió, también en nueva york en los años 50  y 60 en ciertas salas, y que muestra este otro vídeo.

Siempre he defendido que la salsa es una expresión de libertad, y que no se debe prestar demasiada atención al perfeccionamiento en el baile, pero personalmente, creo que el ambiente alternativo, le quita algo de magia al asunto.

Y no es que el mundo-salsa sea algo de alto standing, de hecho siempre me ha parecido que alberga todo tipo de perfiles, pero reconozco que me encanta entrar a Pincel y ver a las chicas con sus vestidos y sus zapatos de baile.

En la otra cara de la moneda está el rollo cultural que fomentan estas agrupaciones alternativas, asociaciones, movimientos, o como se les quiera llamar, y ahí me tengo que descubrir: me parece fantástico introducir a la gente en la cultura originaria de la salsa. El otro día anunciaban presencia en casetas de ferias con comida típica colombiana, etc.

Me recuerda un poco al Shango Baila, que promueve la cultura cubana en su totalidad, sin limitarse a la danza.

No tengo claro que vaya a ir mucho a estos eventos, así que seguiré buscando el ambiente que me atrapó hace años cuando conocí este mundillo, pero creo que hay salseros que se pueden sentir totalmente identificados en este otro estilo de salsoteo.

Sea cual sea tu ambiente, sigue bailando en 2018.

Nota febrero 2019: en La malanga veo gente vestida casual. Mucha zapatilla de deporte… y la verdad es que he salido encantado de allí un par de veces ya. De hecho, disfrutando mucho la música que escucho en estas sesiones, sin que esto cambie mi forma de entender el mundo-baile.