Tatuajes de Lavoe y gorras de bachatero - Relatos Salseros

Tatuajes de Lavoe y gorras de bachatero

Cuando era adolescente, recuerdo que algunos metaleros y futboleros se hacían tatuajes de lo más variopintos. Describirlos me llevaría otro relato, pero la verdad es que no me parecían bonitos. De hecho, eran casi un símbolo de transgresión.

Yo diría que fue en los 90 cuando me empezaron a gustar más los tribales y otros diseños que vinieron con nuevos estilos de música y de ocio, y que para muchos de mi generación supusieron un cambio en la forma de ver el mundo-tatoo. Dejó de ser algo reivindicativo. Hoy los podría llevar un príncipe y no sería escandaloso.

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Pero cuando veo un tatuaje de Héctor Lavoe o de una tumbadora, pienso en los años 70, en cualquier barrio de Latino-América (incluido Nueva York), en algo mucho más parecido a lo que veía en mi adolescencia.

Y más allá de que los que se pintaron así, hubiesen buscado otro motivo cualquiera de no haberse dado el boom salsero, es verdad que veo mucha identidad para con El movimiento salsero (que diría Wille Colón).

Sin embargo, no sé cuántos bailadores se habrán tatuado alguna vez la cara de Eddie Torres, o el nombre de su figura favorita, pero yo diría que pocos. Lo cual no significa que en el mundo-baile no se dé ese look. De hecho, hay pop-stars a los que no les cabe un dibujo más.

No tendría sentido decir que los bailadores hemos tenido menos implicación que los salseros setenteros históricamente. Es más, pienso que llegar a bailar bien requiere una dedicación y un esfuerzo extraordinarios, tanto o más de lo que cualquier salsero ha podido dedicar a la salsa.

Y sería una barbaridad decir que el baile no ha sido una forma de vida para muchos de los que vivieron el movimiento del que hablo. Basta con ver vídeos de Bogotá o de Cali de aquella época: Los concursos en discotecas, los jóvenes escapándose de casa para danzar noche a través.

En el Madrid actual, ¿cuánta parte de nuestro ocio se lleva el baile?. Sin embargo, ¿habéis visto a alguien tatuarse el acrónimo SBK? (sería apocalíptico, por cierto).

Tampoco he visto (en la red) muchos tatuajes sobre timba que no se refieran a Las Vegas y sus interminables partidas de cartas. ¿Y un dibujo en la piel con la palabra mambo?

La salsa consiguió todo aquello por ser una protesta social, una corriente ideológica del pueblo latino, no por la música en sí…

Quizás por eso la bachata sensual está consiguiendo vender mallas y gorras a los más jóvenes, más por una cuestión de pertenencia a tribu. Igual es lo más cerca que vamos a estar de ver esa identidad de la que hablaba ya hace más de un año, porque a las gorras de mambero no les veo tanta fuerza.

Puede que los tatuajes de los años 70 tengan su equivalente en las gorras de bachatero sensual de hoy en día. Igual si los perjudicados por la crisis de 2010 se identificasen con las ondas, esas gorras pasarían a ser tatus.

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