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Pasos libres: Bailar con nivel

Cuando empecé a bailar, lo más parecido a unos pasos libres que tenía era lo poco que hacía en el calentamiento. Me gustaba hacer Suzie-Q, caminar el básico, hacer unos básicos laterales, etc.

Pero en pista no les daba valor. A decir verdad, no me apetecía nada hacerlos. Era casi una obligación seguir a la chica cuando se arrancaba por su cuenta.

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Reconozco también, que al empezar haciendo salsa cubana, mis pasos libres iban más ligados a la rumba, que tardé más en descubrir.

No eran figuras con las que manejar a tu partner (que diría Jobina Rodríguez), como esas que había visto hacer a otros antes de empezar a bailar, y que en buena parte sirvieron de acicate (entre otras cosas) para que me apuntase a mi primera escuela.

No sé si fue a raíz de hacer línea, de ir más a congresos, o simplemente de evolucionar como bailador, que en un Madrid Salsa Festival en Novotel (ya con este blog arrancado) empecé a fijarme en ellos.

Y ha sido ya yendo a sesiones de mambo, de salsa dura, donde he podido ver de una forma cristalina cómo la crema de las pistas de baile, se diferencia mucho del resto en el nivel sus pasos libres. Personalmente, no he dejado de admirarlos cada vez más en los últimos 2 o 3 años.

Ya dije en su día, que creo que los bailadores con menos recorrido, es la parte en la que más timidez sienten. Ni que decir tiene que los que bailan por el componente social, en muchos casos no se atreven ni a intentarlo.

Los giros, la clase, la elegancia a la que dan lugar… le dan otro aire a todo (junto a un buen básico y unas figuras de calidad). Simplemente, no son opcionales si se quiere ser de los buenos.

Basta con ver el vídeo del 7º aniversario de La Mafia del Guaguancó que compartí estos días, o el de Delfín Alcolea haciendo pachanga en Sandunga, para comprender lo que cuento hoy.

De hecho, tengo la impresión de que se utilizan más cuanto mayor es el nivel de la pista.

Me atrevería casi a decir, que van muy ligados a la sesión en sí. Que es más fácil verlos en Pincel que en un sitio de otras características… Ya hablé de algo parecido en Línea o Cubana (IV).

Es curioso cómo los bailadores vamos valorando distintas cosas según vamos cogiendo más tablas. La rumba para coger expresión corporal, la musicalidad para comprender mejor…

Creo también, que todos estos detalles valen sólo para los que hemos llegado a apasionarnos con el baile, tanto los que somos más de social, como los que son más de coreografías.

En mi caso, seguiré centrado en mi cubaline en el que cabe de todo, desde paseos casineros hasta un titanic. Pero me apetecía escribir este relato por si alguno está pensando que lo de hacer pasos libres (online o presencial) es simplemente una forma de hacer ejercicio.

Los buenos bailadores y los pasos libres (ii) - Relatos Salseros